“Cuando hemos aprobado los exámenes que vinimos a aprender a la tierra, se nos permite graduarnos. Se nos permite desprendernos del cuerpo que aprisiona nuestra alma como el capullo envuelve a la futura mariposa, y cuando llega el momento oportuno podemos abandonarlo. Entonces estaremos libres de dolores, de temores y de preocupaciones, tan libres como una hermosa mariposa que vuelve a casa, a Dios, que es un lugar donde jamás estamos solos, donde continuamos creciendo espiritualmente, cantando y bailando, donde
estamos con nuestros seres queridos y con un amor que es imposible imaginar”
( La rueda de la vida por Elisabeth Kübler-Ross)
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